Cataluña
Barcelona
La combinación de arquitectura modernista, playa urbana y una de las ofertas gastronómicas más densas de Europa la convierte en parada casi obligatoria. El error más común: intentar ver el Gótico, el Eixample y la Barceloneta en un solo día. Compensa comprar la entrada a la Sagrada Familia con antelación de al menos dos semanas en temporada alta, porque las entradas del mismo día suelen agotarse antes del mediodía.